POSTS BLOG
El mercado de los sistemas de aeronaves no tripuladas (UAS) en la Unión Europea está regulado por el Reglamento Delegado (UE) 2019/945, que establece los requisitos que deben cumplir todos los agentes económicos que intervienen en la cadena de suministro de estos productos, incluidos los distribuidores. A continuación, analizamos sus principales responsabilidades y obligaciones.
Los distribuidores deben asegurarse de que los productos que comercializan cumplen la normativa. Esto incluye verificar que los UAS llevan el marcado CE, la etiqueta de identificación de clase (si procede) y la indicación del nivel de potencia acústica.
Antes de comercializar un producto, el distribuidor debe comprobar que:
El producto debe ir acompañado de las instrucciones del fabricante y de un aviso informativo en una lengua fácilmente comprensible para los consumidores y usuarios finales. Estas instrucciones deberán ser claras, comprensibles y legibles.
Si el distribuidor tiene motivos para creer que un UAS no cumple los requisitos establecidos en la normativa, no debe comercializarlo hasta que sea conforme. Además, si el producto presenta un riesgo, debe informar al fabricante o importador y a las autoridades de vigilancia del mercado pertinentes.
Al ser responsables del producto, los distribuidores deben garantizar que las condiciones de almacenamiento y transporte no comprometan el cumplimiento de los requisitos de seguridad y conformidad.
Los distribuidores deben facilitar a las autoridades competentes, previa solicitud motivada, toda la información y documentación necesarias, en papel o formato electrónico, para demostrar la conformidad del producto. También están obligados a cooperar en cualquier acción destinada a eliminar los riesgos derivados del producto.
Cuando un distribuidor descubra que un producto que ha comercializado no es conforme con la legislación de armonización de la Unión, deberá adoptar inmediatamente medidas correctoras, incluida la retirada o recuperación del producto del mercado si es necesario. En caso de que el producto presente un riesgo, informará inmediatamente a las autoridades de vigilancia del mercado de los Estados miembros en los que se haya comercializado el producto.
Cuando un distribuidor introduzca un UAS en el mercado con su propia marca o marca comercial, o modifique un producto de tal forma que el cumplimiento pueda verse afectado, se le considerará fabricante y asumirá todas las obligaciones del fabricante en este papel.